Esta semana nos preguntaron cuatro veces lo mismo. No de una manera técnica y prolija: de la manera en que se pregunta cuando hay una compra en el medio. ¿Me sirve el 30/70 o tiene que ser 40/70?
La respuesta corta es que depende de quién pregunte. La respuesta larga es esta guía.
Primero, qué es una ventana granulométrica
Cuando se escribe "40/70" no se está nombrando un producto: se están nombrando dos tamices. El primer número es la malla que el grano no debe pasar; el segundo, la malla que sí debe retenerlo. Todo lo que quede entre esos dos tamices es el producto.
En milímetros:
Malla 30 → 0,600 mm
Malla 40 → 0,425 mm
Malla 70 → 0,212 mm
Malla 100 → 0,150 mm
Entonces:
40/70 es una arena entre 0,425 y 0,212 mm.
30/70 es una arena entre 0,600 y 0,212 mm.
Parecen casi lo mismo. Son dos negocios distintos.
El 40/70 está en la norma. El 30/70 no
ANSI/API RP 19C —y su equivalente ISO 13503-2— define un conjunto acotado de designaciones de tamaño para agentes de sostén: 6/12, 8/16, 12/18, 12/20, 16/20, 16/30, 20/40, 30/50, 40/70, 70/140.
El 40/70 está en esa lista. El 30/70 no.
Esto no lo vuelve ilegítimo ni sospechoso. En Argentina el 30/70 se comercializa, se pide y se despacha todos los días, y la prensa sectorial lo menciona junto al 40/70 como uno de los dos cortes habituales de Vaca Muerta. Pero conviene saber qué significa exactamente esa ausencia: no existe una fila en la tabla de la norma que le corresponda. Todo lo que sigue se desprende de ahí.
El criterio del 90%: por qué una ventana ancha aprueba más fácil
El criterio de aceptación granulométrica de API 19C es sencillo de enunciar: al menos el 90 % de la masa ensayada debe quedar entre los dos tamices designados. Sencillo de enunciar, y muy distinto de cumplir según cuán abierta esté la ventana.
Un 40/70 obliga a que casi toda la arena caiga en un rango de 0,213 mm de ancho. Un 30/70 lo permite en un rango de 0,388 mm: casi el doble.
La consecuencia práctica es incómoda pero es aritmética: una misma arena natural puede "cumplir" cómodamente como 30/70 y no llegar como 40/70. No porque haya mejorado, sino porque se ensanchó la definición de aprobado. Es el mismo alumno rindiendo un examen con más respuestas válidas.
Para el productor eso es rendimiento: recupera más masa de la cantera por tonelada procesada y baja el costo unitario. Es una razón económica perfectamente legítima. Solo hay que llamarla por su nombre y no confundirla con calidad.
El crush test no se lee igual en los dos
Acá está la parte que menos se discute y más pesa.
El ensayo de resistencia a la compresión se corre a un nivel de tensión definido, y ese nivel depende del corte. En la práctica de laboratorio se ensaya el 30/50 a menor tensión que el 40/70, y el 40/70 a menor tensión que el 100 mesh. La lógica es física: a igual mineralogía, el grano grueso es el eslabón débil. Tiene más defectos internos, más superficie de contacto desfavorable y falla antes.
Un 30/70 incorpora justamente esa fracción gruesa —los granos entre 0,600 y 0,425 mm que el 40/70 deja afuera— y esa fracción es la que gobierna el resultado del ensayo.
Y hay un problema anterior al resultado: el 30/70 no tiene una tensión de ensayo asignada por la norma, porque no está en la tabla. Alguien tiene que elegirla. Si esa elección no está declarada explícitamente en el certificado, el número de crush no es comparable con nada. Ni con otro proveedor, ni con la misma arena ensayada seis meses antes.
Si recibís una ficha técnica de un 30/70, la primera pregunta no es cuánto dio. Es a qué tensión se ensayó y quién decidió esa tensión.
La solubilidad en ácido también cambia de umbral
Mismo mecanismo, otra propiedad. El límite recomendado de solubilidad en ácido (12:3 HCl:HF) no es único: es más exigente para los cortes gruesos —del 6/12 al 30/50— y más permisivo para los finos, del 40/70 al 70/140. La razón es la superficie específica: a igual composición, el material fino expone más superficie al ataque.
El 30/70 queda justo montado sobre ese escalón. Es más grueso que el 40/70 pero se lo suele evaluar con el criterio del 40/70. Otra vez: no está mal, pero es una decisión de criterio que alguien tomó, y debería estar escrita.
Qué mira el operador del otro lado
Todo lo anterior es del lado de la planta. Del lado del pozo la pregunta es otra: conductividad.
Un empaque de granos de tamaño uniforme deja poros grandes y comunicados. Un empaque con distribución ancha permite que los granos chicos se acomoden dentro de los huecos que dejan los grandes, y la permeabilidad del paquete baja. Es el mismo principio por el cual una grava bien graduada compacta mejor —y justamente por eso conduce peor.
De ahí la tensión de fondo entre las dos ventanas: el 30/70 optimiza el rendimiento de cantera; el 40/70 optimiza la previsibilidad del paquete. No hay una respuesta universal. Hay un diseño de completación que decide.
Y en 2026, un tercer actor: la monomalla
Conviene decirlo porque cambia el marco de la discusión. Frente a la presión logística de abastecer millones de toneladas por año, parte de la industria argentina está migrando hacia esquemas de monomalla —rangos únicos y mucho más anchos, del tipo 30/140— que aceptan granulometrías más variadas y evitan el costo de clasificar fino. Es la misma lógica del 30/70, llevada un paso más allá.
Lo cual vuelve más relevante, no menos, saber leer una curva granulométrica completa. Cuando la ventana se ensancha, el nombre del corte deja de describir el producto. Lo único que sigue describiéndolo es el ensayo.
Qué pedirle a un laboratorio
Si estás evaluando una arena —como comprador, como productor o como quien tiene que firmar— estos son los seis puntos que deberían estar explícitos en el informe:
Curva granulométrica completa, con la masa retenida en cada tamiz. No solo el "cumple / no cumple".
Serie de tamices utilizada y norma de referencia.
Porcentaje efectivo dentro de la ventana, contrastado contra el criterio del 90 %.
Tensión de ensayo del crush test, declarada, y el criterio con el que se eligió si el corte no es normalizado.
Umbral de solubilidad aplicado y por qué ese y no el otro.
Redondez y esfericidad informadas por separado, con la escala usada.
Si falta el punto 4, el certificado no es comparable. Si faltan el 1 y el 3, directamente no sabés qué compraste.
Un corte no es una etiqueta comercial: es un contrato técnico sobre qué hay adentro de la bolsa. Cuando ese contrato está normalizado, el certificado se lee solo. Cuando no lo está —y el 30/70 no lo está— alguien tiene que hacerse cargo de las decisiones de criterio y dejarlas por escrito.
Nosotros preferimos que ese alguien tenga nombre, matrícula y un ensayo detrás.
El laboratorio de GEXPLO es una unidad técnica independiente que caracteriza arenas silíceas bajo protocolo ANSI/API 19C e ISO 13503-2: granulometría, resistencia a la compresión, morfología, turbidez, solubilidad en ácido y densidades. Si necesitás saber qué hay realmente adentro de una muestra, escribinos o contactanos a info@gexplo.com.